Una vez más derivado de testimonios de los hijos de los GFUsistas, nos encontramos con la realidad de los miembros de las GFUs, ególatras, narcisistas y neuróticos, que han desatendido completamente a su familia a favor de sus dioses: el muy sublime maestre y el muy sublime hermano mayor.

Argumentos contra este tipo de blogs de denuncia sobre la falsedad de los supuestos conocimientos del fundador de la GFU pueden haber muchos, a la fecha ninguno a superado la realidad observable y palpable expresada en la literatura del SRF.

El hecho observable de la vida de este conjunto de sectas GFU destructivas y generadores de trastornos de la personalidad es otro punto que analizamos, donde se han producido alteraciones psicopatológicas como consecuencia del sometimiento a sus técnicas de persuasión coercitiva por un tiempo prolongado y sujeto a chantaje: “si no sirves y obedeces no hay cruz más grande para ti”.

Bien pueden estos sectarios creyentes del muy sublime maestre avatar, tratar de justificar de muchas maneras incluso desacreditándonos para influir en la opinión publica, sin embargo la mayor evidencia y el mejor testimonio de su estado mental y emocional, así como la verdad de estas sectas GFUs lo encontramos en la casa de cada uno de estos idolatras del muy sublime, y se trata del testimonio de sus hijos, quienes han vivido en carne propia a estos enfermos de arrogancia, y todos los oprobios que causa esta creencia estúpida y pagana en su entorno.

Nota
Claro que según estimamos de los comentarios que hemos recibido y recabado a lo largo de los últimos 10 años, menos de un 2% de los hijos dan un testimonio favorable (es decir también existen aunque muy pocos), frecuentemente los que dan un testimonio favorable se han unido a la secta al mismo modo que los padres y con el mismo afán e idolatría por los muy sublimes maestres. Que dicho sea de paso cada vez están recibiendo gente más joven, en los ochenta la edad para entrar al circulo de los servidores vegetarianos era de 18 años, actualmente es de 14 y han implementado cursos o grupos satélite donde reclutan niños de entre 6 a 12 años, como los llamados Karis (al modo de los scouts), las escuelas para maguitos (imitando y aprovechando la influencia de Harry Poter) o a través de las artes marciales (campo en el que son de los peores que usted pueda encontrar).

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